Desde los imaginarios discursivos a las realidades educativas en Bolivia.

Por Joëtta Zoetelief

* Estudiantes en Bolivia. Foto: Joëtta Zoetelief

Bolivia vive un proceso de profundos cambios sociales y políticos. El gobierno aspira a construir una sociedad más incluyente, equitativa y justa donde todos tengan el derecho de una vida digna, plena y libre (PNUD 2010). La educación juega un papel central en esta lucha por justicia social.   Como revela Yapu (2009: 15) ‘la escuela actual no es invención del presente, es producto de los vaivenes políticos, sociales y económicos del pasado.’ Por lo tanto, para entender mejor los procesos actuales en la educación, es importante que echemos un vistazo a algunos de los desarrollos importantes en la historia educativa de Bolivia.

Después de tres siglos de colonización, Bolivia logra independizarse de España en 1825 (Klein 2003). Sin embargo, esto lamentablemente no significó el fin de las estructuras de poder desiguales en el siglo siguiente, incluso en la educación. Aunque hubo algunas iniciativas educativas indígenas durante los 1930s[1], estas escuelas fueron cerradas pronto después porque el Estado se dio cuenta que estos desarrollos no estaban en línea con sus políticas de asimilación cultural (Taylor 2004: 5). Después de la Revolución de 1952, en 1955 el Código de la Educación fue aprobado y así se reconoció por primera vez en la historia el derecho a una educación para todos. Sin embargo, este derecho a la educación tomó en cuenta la lengua y cultura de las élites gobernantes con el objetivo de asimilar y civilizar a la población indígena hacia un país monolingüe y monocultural (Canessa 2004).

A partir de los 1970s, los gobiernos militares intentaron cambiar la educación sin éxito (Cárdenas 2006, citado en Drange 2011). ‘Apoyo’ financiero de instituciones internacionales como el Banco Mundial, en la forma de Los Programas de Ajuste Estructural, permitió introducir cambios en la educación (López y Carlos 2006, citado en Drange 2011). Al mismo tiempo, en el curso de la década de 1990, como consecuencia de las demandas de los movimientos sociales indígenas, muchos de los Estados de América Latina, incluso Bolivia, se vieron obligados a reconocer la pluriculturalidad de sus sociedades en sus constituciones y reformas educativas (Moya 2009). En 1994 la ley educativa 1565 fue aceptada, promoviendo la participación popular y la Educación Intercultural Bilingüe, rompiendo con la tradición de homogenización cultural y lingüística (Howard 2009).

Al final de los 1990s, sin embargo, un clima de sentimientos de anti-globalización y anti-neoliberalismo se desarrolló en la región latinoamericana resultando en oposición contra la reforma educativa de 1994 (Howard 2009; Yapu 2009). Como consecuencia de estos desarrollos el Movimiento al Socialismo (MAS) dirigido por Evo Morales llegó al poder en 2005. Desde entonces muchas reformas han sido introducidas. El nuevo gobierno anuló la anterior ley y directamente empezó un proyecto para desarrollar una nueva ley educativa. En diciembre 2010 la nueva ley ‘Avelino Siñani – Elizardo Pérez’ fue aprobada, promoviendo una educación transformadora de las estructuras económicas y sociales contribuyendo a la construcción del Estado Plurinacional y el Vivir Bien (ASEP Art. 3.I 2010). El paradigma de ‘Vivir Bien’ postula que el bienestar de una sociedad debe asentarse en principios y valores de igualdad, solidaridad, reciprocidad y respeto de la diferencia (PNUD 2010). Para lograr esta sociedad la ley promueve la educación intracultural, intercultural y plurilingüe, descolonizadora, comunitaria y productiva (ASEP 2010).

Teniendo en cuenta la historia de la educación boliviana, estos cambios son significativos. El discurso permite el desarrollo de una educación sin discriminación contribuyendo a una sociedad más justa. Sin embargo, las realidades educativas no van a cambiar si no existen medios de traducción a la práctica.  Este es precisamente el desafío que enfrenta esta ley ya que en el corto plazo, parece que su aplicación no podrá concretarse eficazmente. Los conceptos ideológicos incluidos en la nueva ley educativa parecen complejos de concretizar. Por ejemplo ¿Cuál sería el rol del docente en relación con la descolonización? Eso se vuelve más preocupante cuando los docentes todavía no tienen acceso a pautas concretas para trabajar con estas ideas. En octubre el Ministerio de Educación ha socializado el currículo base[2] con diversas organizaciones sociales.[3] Aunque incluye orientaciones metodológicas, muchas se quedan al nivel abstracto. Además, todavía el Ministerio no ha desarrollado material didáctico y reglamentos para ayudar a la enseñanza en las unidades educativas. La consecuencia es que los docentes no tendrán información sobre cómo llevar adelante estos conceptos en el aula. Teniendo en cuenta que el Ministerio de Educación aspira a empezar con la implementación la próxima gestión escolar (febrero 2012) es significativo traducir las miradas incluidas en la ley a orientaciones concretas para la práctica educativa. Otro reto son las condiciones de trabajo de los docentes. La profesión docente en Bolivia exige mucho. En los colegios fiscales los docentes frecuentemente enfrentan pobre infraestructura educativa. Conjuntamente, parte de los docentes trabaja en varios turnos al día en diferentes colegios o tienen otra ocupación aparte de ser docente porque el sueldo que reciben es bajo y no les alcanza para cubrir sus necesidades básicas de vivienda, alimentación, transporte y comunicación.

*Colegio donde Joëtta realiza su investigación

Consecuentemente tienen tiempo  y recursos limitados para actualizarse  a su iniciativa en relación con la nueva ley educativa*. No obstante, los planes en la nueva reforma educativa son muy ambiciosos y hay que pensar en cómo será posible que los docentes tengan posibilidades de lograr efectivamente la introducción de las nuevas ideas en el aula. Al mismo tiempo, el Ministerio de Educación hasta ahora solamente ha facilitado un librito con el texto de la ley a los docentes y no ofrece muchas posibilidades de actualización.

En conclusión, con la falta de concretización de las ideas y mejores posibilidades de actualización para los docentes de quienes se espera que vayan a trabajar con las ideas en el aula, se puede entender los conceptos de diferentes maneras y consecuentemente se puede tener diferentes tipos de educación, sin garantizar la calidad de educación y una educación para verdaderamente Vivir Bien.

 Literatura

 ASEP (2010) Ley de la educación Avelino Siñani – Elizardo Pérez. Retrieved from http://www.gobernabilidad.org.bo/noticias/2-noticias/709-ley-de-educacion-avelino-sinani-elizardo-perez
Canessa, A. (2004) Reproducing racism: schooling and race in highland Bolivia, Race Ethnicity and Education, 7 (2): 185-204.
Drange, L. D. (2011) Intercultural education in the multicultural and multilingual Bolivian context, Intercultural Education, 22 (1): 29-42.
Howard, R. (2009) Education reform, indigenous politics, and decolonisation in the Bolivia of Evo Morales, International Journal of Educational Development, 29: 583-593.
Klein H. S. (2011) A concise history of Bolivia. Cambridge: Cambridge University Press.
Moya, R. (2009) La interculturalidad para todos en América Latina, in L. E. López (ed.) Interculturalidad, educación y ciudadanía: perspectivas latinoamericanas. FUNPROEIB Andes: La Paz; pp. 21-56.
Taylor, S. G. (2004) Intercultural and bilingual education in Bolivia: the challenge of ethnic diversity and national identity. Documento de trabajo no. 01/04, retrieved from http://www.iisec.ucb.edu.bo/papers/2001-2005/iisec-dt-2004-01.pdf
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (2010) Informe nacional sobre desarrollo humano en Bolivia. Los cambios detrás del cambio: Desigualdades y movilidad social en Bolivia. PNUD: Bolivia.
Yapu, M. (2009) La calidad de la educación en Bolivia: tendencias y puntos de vista, La Paz: Mesa de Trabajo en Educación

[1] Por ejemplo la experiencia de Warisata; Avelino Siñani y Elizardo Pérez eran dos pioneros de la educación indígena en Bolivia en los 1930s (Pérez, 1992, citado en Howard, 2009).

[2] En la nueva organización curricular hará un currículo base y currículos regionalizados y diversificados que según la ley ‘en su complementariedad, garantizan la unidad e integridad del Sistema Educativo Plurinacional, así como el respeto a la diversidad cultural y lingüística de Bolivia.’ (ASEP 2010,  Art. 69.2).

[3] Todavía no con los docentes
*Existen cursos organizados por otras instituciones que del gobierno sobre la nueva ley educativa y otros temas educativos pero para los cursos los docentes necesitan tiempo y recursos económicos porque generalmente no son gratuitos; Adicionalmente, existen otros temas que son relevantes aquí, como el tema de vocación. En las entrevistas que he hecho, varios docentes indican que hay docentes de ‘ocasión y de vocación’. Falta de vocación también puede dificultar lograr cambios en la educación. Otro tema es que existe resistencia por parte de los docentes (también de la federación de docentes  urbanos en La Paz) contra las ideas incluidas en la nueva ley, algo que complica más la implementación de las ideas. Son temas amplios que necesitarían más atención en otro texto.
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